Autorregulación  de la impulsividad


   La impulsividad es un elemento importante en el TDAH y un disparo que impide al individuo saber cuándo y cómo debe responder a cualquier estímulo. Las personas con esta disfunción es más probable que fracasen si responden sin pensar, sin regular y sin controlar la conducta, en vez de pensar antes de hacer. Por lo tanto el programa que utilizamos de autorregulación de la impulsividad abarca dos aspectos: por un lado el control de la impulsividad, que puede provocar la incapacidad para recoger la información necesaria para realizar una tarea y por otro la regulación del comportamiento.

 

    Mientras se trabaja la regulación de la impulsividad conseguimos una buena gestión de la atención y la concentración, que son dos elementos más del TDAH.

 

    Se trabaja ayudando al individuo a analizar las situaciones y decidir cómo se comportará en relación a estas, ajustando y planificando sus acciones para no responder con ensayo / error.